La formación diaria marca el ritmo de la vida del Centro, ayuda a formar el pensamiento crítico, invita a la participación activa y comprometida en la vida social y capacita para la toma responsable de decisiones. Es un momento privilegiado para el encuentro, identificación con el Proyecto Educativo, para cimentar las bases de la personalidad: es un marco ideal para el autonocimiento y la reflexión, por el desarrollo de la inteligencia emocional y espiritual, así como de los valores que fundamentan la vida.