Los niños aprenden a tocar el violín del mismo modo que aprenden a hablar: escuchando, asimilando e imitando. Enseñar música a un niño es crearle un medio adecuado para su desarrollo emocional y espiritual.

Shinichi Suzuki: "La mejor y más efectiva manera de aprender música es estar en contacto con ella desde los primeros años de vida".